Educación canina en Mallorca

Tomas Camps ofrece, desde su centro Etocare en Mallorca, un servicio de educación de animales adultos. Así mismo, desde su Academia Tomás Camps ofrece formación y capacitación para profesionales y dueños de mascotas.

Educación canina en Mallorca

¡Son nuestra pasión y se nos nota!

Educar

Educar a un perro es mucho más que “sienta”, “tumba” o “ven”. 

Es construir hábitos diarios, comunicarse con respeto y proponer ejercicios acordes a sus necesidades. La evidencia muestra que trabajar obediencia básica reduce notablemente los problemas de conducta. 

Por eso os ofrecemos esta formación en grupos reducidos, con seguimiento personalizado: aprenderemos señales útiles sin perder de vista su bienestar físico y emocional..

¡No, al Castigo!

No, No va con nosotros.

Nunca utilizamos collares de ahogo, de castigo ni eléctricos, tampoco tirones ni métodos que provoquen dolor o miedo. 

Si buscas una educación basada en el castigo, no somos tu equipo: trabajamos desde el respeto y el bienestar del perro. 

La evidencia vincula el castigo físico con más problemas de conducta (miedos y/o agresividad) y un deterioro del bienestar. Por eso, en Etocare no empleamos el castigo como herramienta de aprendizaje.

Método Etocare

Toda la educación en Etocare la basamos en técnicas respetuosas para el animal. Vuestro perro, y la familia, aprenderá mientras disfruta y os lo pasáis en grande.

Respeto

Educar desde el respeto, el cariño y el bienestar del animal. Establecer las bases que crean el vinculo necesario para la convivencia.

Bienestar

Aprender sin miedo, crecer en calma.
Necesidades cubiertas, límites claros.
Acompañamiento cercano.
Bienestar hoy, conducta estable mañana.

En familia

 

El vínculo lo creáis vosotros. Nosotros os enseñamos cómo convertirlo en educación respetuosa y efectiva. Y sí: estaréis siempre en las sesiones, porque sois esenciales.

Sin Dolor

Educación amable: sin dolor ni castigo.
Más vínculo, menos miedo.
Respeto y ciencia que funcionan.
Resultados que se sienten en casa.

Minimizar el estrés

Aunque hablemos de “educación en positivo” (refuerzo positivo), no todo vale: si se aplica sin criterio, puede generar estrés y frustración, con problemas asociados. Nuestro trabajo es prevenirlo y enseñaros a educar a vuestro perro con cercanía y amabilidad.

Más Servicios

Si tienes un perro y necesitas educarlo podemos ayudarte. Contacta te explicamos  y te acompañamos, de forma individualizada, en la educación de tu animal. 

Problemas de conducta

Nuestro servicio de solución de problemas de conducta canina ofrece un enfoque respetuoso y personalizado para corregir comportamientos indeseados.

Educación de cachorros

Nuestro servicio de educación de cachorros tiene como objetivo integrar a tu cachorro como un miembro más de la familia, promoviendo la socialización, el respeto y la comunicación adecuada.

Formación especializada

Ofrecemos la formación más completa del sector, con programas diseñados tanto para profesionales como para familias. Las formaciones para profesionales abarcan técnicas avanzadas de comportamiento y etología canina, mientras que los cursos para familias se enfocan en la educación y la integración del perro como un miembro más del hogar.

Y si tengo un gato?

Sí, también ayudamos con gatos. La idea de que “no se les puede enseñar” es un mito. Con el enfoque adecuado, adquieren hábitos y respuestas con facilidad, y algunos trabajos científicos indican que en áreas concretas pueden superar a los perros.

Educación canina

Educación o adiestramiento canino: ¿Cuál es la mejor manera para educar a tu perro?

El concepto de educación canina ha cambiado enormemente en las últimas décadas. Es posible que cuando pienses en “educación o adiestramiento canino” te vengan a la cabeza perros obedeciendo unos comandos determinados como sentarse, tumbarse o acudir a la llamada, entre muchos otros. Sin embargo, la educación canina es un proceso mucho más complejo que engloba una serie de medidas para fomentar una correcta convivencia entre la familia y el perro y, de hecho, entre el perro y la sociedad en general. El hecho de obedecer a unos comandos determinados es, sin duda, lo menos importante a la hora de crear una buena convivencia.

Por lo tanto, hoy en día se entiende que el adiestramiento canino es un concepto mucho más amplio en el que el objetivo es educar al animal en un sentido mucho más amplio que el de enseñarle ciertas «órdenes» o «comandos».

La figura del adiestrador de perros siempre se ha asociado a un profesional que directamente enseñaba al perro a obedecer a ciertas órdenes. 
Más que enseñar a la familia a cómo educar y enseñar a su perro, el adiestrador canino clásico se centraba en el aprendizaje sobre el animal. 

Además, con frecuencia, las técnicas que utiliza un adiestrador canino clásico tienen un fuerte componente de uso de la fuerza o la imposición. Además, era común que, en muchos casos, el perro quedara en el centro de adiestramiento durante un tiempo, con la finalidad de acelerar el proceso de aprendizaje para que, transcurridas unas pocas semanas o meses, el perro regresara a su casa «completamente adiestrado» y obedeciendo a todos los comandos. 

Sin embargo, como se verá más adelante, la educación canina actualmente se centra más en la educación de la familia, en enseñar a las familias a educar correctamente a su perro, en las condiciones particulares de cada familia. 

Educar a un perro no es enseñarle a sentarse, tumbarse o ir al lado, es mucho más que todo eso, es ser capaz de establecer un buen vínculo con el animal, un lazo basado en la confianza a través de rutinas, límites y cuidados emocionales mutuos. En definitiva, es una forma respetuosa de relacionarse con el animal y formar una familia en la que la convivencia es fácil y respetuosa para todos.

Pero, como se mencionaba antes, la educación canina no solo debe tener en cuenta la relación del animal con su familia, sino cómo el perro se desenvuelve y adapta al entorno en el que tiene que vivir. Tener una correcta relación con los otros animales y personas es crucial para el animal tengo una vida placentera.

Además, no hay que olvidar que tendrá que hacer frente a múltiples situaciones que pondrán a prueba su estado emocional. Ruidos como petardos o fuegos artificiales, viajes en coches u otros medios de locomoción o tormentas entre otros estímulos, serán un reto para el animal. De nuevo, educar a un animal implica reducir el riesgo de que tenga miedo a todos estos estímulos.

  • Sin embargo, está ampliamente demostrado que hacer “obediencia básica” con el perro reduce la probabilidad de que muestre problemas de conducta, no tanto por el hecho de obedecer, sino porque le aporta seguridad en sus acciones, predictibilidad del entorno y, por supuesto, le enseña a buscar soluciones a los problemas que se presentan en el día a día. Dicho en otras palabras, no es tan importante los comandos que aprenden, sino el camino para aprender comandos, los retos que suponen, el tiempo que el perro pasa de calidad con la familia durante los entrenos, etc.

    Por lo tanto, además de crear un buen vínculo con el animal y de establecer las rutinas diarias de convivencia, también será interesante enseñarle al animal ciertas señales (o comandos).

    De esta necesidad surge la figura del educador de perros, que mediante el uso de técnicas no invasivas y totalmente respetuosas para el animal, hace una labor mixta de enseñarle al animal y a las familias de educar al perro. 

    Es cierto, además, que los educadores caninos también tienen un papel relevante a la hora de tratar problemas de conducta ya que, como parte de un servicio veterinario de medicina del comportamiento, pueden llevar a cabo las prescipciones veterinarias para las sesiones de modificación de conducta. En ningún caso, sin embargo, los educadores caninos pueden diagnosticar o establecer tratamiento de problemas de conducta. 

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Adiestramiento canino en Mallorca

Tal y como se ha mencionado con anterioridad, existen ciertas técnicas que se han demostrado perjudiciales para el bienestar del propio animal y, además, para las personas u otros animales que conviven con el perro. Estas técnicas de adiestramiento clásico deben evitarse por completo.

Técnicas a evitar

El conocimiento científico actual al respecto es irrefutable, cualquier técnica que se base en inducir miedo, dolor o cualquier emoción negativa para conseguir que el “perro obedezca” tiene graves efectos negativos sobre el animal. Con frecuencia, los “profesionales” que usan este tipo de técnicas enmascaran sus mensajes en teorías muy antiguas, y descartadas, como que la “teoría del líder de la manada” o la “teoría de la dominancia”. Según estas teorías, para que el animal obedezca debe saber quién “manda” en casa, quién es el líder. Para conseguirlo, teóricamente, las personas deben imponerse al animal para que le obedezca. Este tipo de imposición conlleva, normalmente, un trato duro del animal, frecuentemente con gritos o pequeños (o grandes) golpes para que “entienda quién manda en casa”. Además, también es común el uso de collares de ahogo, púas o eléctricos en muchos de los casos. 

Además de estar completamente descartadas por la comunidad científica, lo que se conoce hoy en día es que su uso está asociado a múltiples problemas en el animal, entre los más comunes, encontramos: 

  1. Animales más propensos a mostrar miedos o fobias. Especialmente hacia las personas que llevan a cabo el adiestramiento, pero no solo hacia ellos. También pueden aparecer miedos hacia otras personas, otros animales o miedos generalizados. El miedo en perros puede expresarse de diferentes formas. Es común que un animal con miedo puede mostrar conductas de evitación, por ejemplo, intentan evitar situaciones comunes, resistiéndose a caminar, temblores, pueden orinarse o defecar, etc. Sin embargo, los perros con miedo pueden intentar defenderse de la situación que les da miedo, y mostrarse más agresivos. Finalmente, algunos animales, cuando están sometidos a una presión de castigo muy elevada, pueden decidir “no luchar”, “quedarse quietos sin hacer nada o haciendo lo menos posible para evitar castigos”. A este estado emocional se le conoce con el nombre de “indefensión aprendida” y, desgraciadamente, mucha gente interpreta esta grave situación como que el animal “lo ha entendido” y “ahora se porta bien” porque no hace nada. En resumen, el castigo tiene muchos inconvenientes y daña gravemente el bienestar del animal.
  2. Animales más propensos a mostrar agresividad. En general los animales que reciben castigos con frecuencia, tienen una mayor probabilidad a responder de forma agresiva en general, no solo durante el momento que se aplica el castigo. Dicho en otras palabras, el animal confía menos en las personas y tiene una mayor tendencia a evitarlas y, para ello, utiliza la agresividad con más frecuencia que los perros que no reciben castigos.
  3. La eficacia es baja para la mayoría de las situaciones. Aplicar castigo se centra en lo que el animal hace, no en por qué lo hace. Por ejemplo, una situación en la que las familias suelen aplicar castigos sería cuando el perro destroza cosas en casa. Lo que sucede es que cuando ven al animal que está rompiendo algo, le suelen castigar para que no vuelva a hacerlo. Esta situación común, en lo que se traduce es que el animal aprende a que si rompe cosas delante de las personas le castigan y si las rompe estando solo no tiene ninguna consecuencia. En decir, como el castigo no “trata” la motivación subyacente del problema, no hace que el animal no quiera hacerlo, solo la desvía al momento en que no recibirá castigo. Solo a modo de ejemplo, cuando un animal rompe algo en casa, lo que debe hacerse siempre en primer lugar es saber por qué está destrozando las cosas. Puede ser por ansiedad, simplemente porque esté jugando o por miedo, entre otras causas. Entiendo el problema, deberá ponerse la solución más adecuada para cada situación.
  4. Rompe el vínculo o apego seguro con las personas. Esto tiene graves consecuencias en muchos aspectos de la vida del animal, especialmente en cómo se relaciona con las personas y otros animales. Además, incluso tiene relación directa en la seguridad del animal, por ejemplo, al quedarse solo en casa. Animales con apego inseguro tiene una mayor tendencia a mostrar problemas de ansiedad al quedarse solos o de miedos en general.

Lanzamiento Formación el 01/01/2026

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